lunes, julio 26, 2010

They say it's your birthday

Hace 10 años que se fundó Ratasoft. No sé la fecha exacta y nunca me había percatado de que cada año cumple un año, pero así es esto.

Todo empezó con un bot de chat que programé en VB y se lo mostré al Saltiel, que fue quien tuvo la idea de Ratasoft. El dominio ratasoft.com lo compré en junio del 2000, pero la página no estuvo online hasta julio. Yo tenía 17 años. Iba al karate con el Saltiel, el Banda y el Itos, y tocábamos la guitarra.

Ratasoft desde entonces ha sido el laboratorio de mis macabros experimentos informáticos. Ratasoft ha auspiciado todo tipo de jaladas, y todo cuanto hago va con la firma de Ratasoft.

¿Alguien se acuerda de Ratasoft? A veces ni yo.

miércoles, junio 02, 2010

Alright!

Va, entonces sí se puede.

¿Qué ha pasado en el ratamundo últimamente? No mucho, desde luego. Compramos la USB de manzana de The Beatles, y ahora tengo todos los discos remasterizados en formato FLAC 24-bit 44.1 kHz. Quizás habría preferido 16-bit y 88.2 kHz, pero de todas formas no tengo nada que toque ni uno ni otro: el Playstation 3 quizás sí, pero está conectado vía óptica a un home theater que no lo soporta.

Sólo Manzi (la MacBook) sí lo soporta, pues soporta sonido 24-bit y hasta 192 kHz de muestreo, y tiene soporte TosLink (, bitch!). Considerando que la buena Manzi data del 2007, pues... cool! Sólo por eso vamos a comprar una MacBook Pro.

Y hablando de la Manzi, le acabamos de poner otro giga de RAM. Bueno, quizá debo hacer el paréntesis y aclarar que, de hecho, fueron 1,073,741,824 bytes, pues no olvidemos que 1KB = 1.024kB, y que 1GB = 976,562.5 KB. En todo caso fue 1 KKKB. Fin del paréntesis.

Wait a minute, wait a minute...

Al parecer es posible, me informan, postear al Blogger usando el correo electrónico.

Si pueden leer este mensaje significa que funcionó.

Si además esto se ve en itálicas significa que funcionó muy bien.

Si no pues ya ni pex...

miércoles, mayo 05, 2010

L337

Lamentablemente todo tipo de proxy, túnel o conexión ha sido amputada desde hace un par de días. Más o menos desde el último post, joder.

Han pasado tantas cosas desde entonces…

El sábado fuimos al Gotchamanía, y vi rostros que hacía mucho tiempo que no veía. Bastante divertido, incluso a Bu le gustó. Definitivamente volveremos a ir. Y también hemos de ir al boliche un día de estos.

Lamentablemente la quincena se acabó, jojo. Así que este fin de semana seguro que no será.

En otros asuntos, si no lo saben soy padre de familia, esposo, y también junto con Bu llevamos todas las monedas hasta el mundo 6 del New Super Mario Bros Wii. Y tengo un disco duro externo de 250 GB donde cabe todo lo de mi compu, la compu de Bu, la laptop de Bu y todavía sobran 90 GB. Asqueroso.

Sigo trabajando de programador, haciendo cosas cada vez más divertidas. Si hubiera algún disgusto de mi parte con la chamba, tener el internet desbloqueado aunque sea un ratillo ha alivianado toda tensión, especialmente un día después del anuncio del bloqueo para toda la empresa.

¿De qué privilegios gozo? Que me pidieron encontrar un cierto programa más desconocido que los 96 grados. Y lo encontré en minutos… así que eventualmente será cerrado. Pero es bueno mientras dura.

Saludos a todos los que llegan aquí por accidente, por tradición, o porque se subscribieron al RSS. A la fecha creo que este es el post menos críptico en la historia de este blog. Procuraré postear más seguido, o la devolución de vuestro dinero.

viernes, noviembre 20, 2009

Trade

Tengo recuerdos vagos del buen Atari 2600, y de cómo era el mundo cuando estaba de moda. Eran tiempos muy curiosos.
Acababa de golpear la crisis de la industria de los videojuegos en 1984, así que todo mundo quería agotar su stock. Eso provocó que llegaran a México olas de juegos de Atari, pues aquí era un mercado fresco.
La consola era relativamente cara, yo supongo que unos 2 mil pesos actuales. Pero los juegos eran baratos.
En ese tiempo no había Internet ni BBS ni revistas especializadas. Así que comprar juegos era un asunto completamente aleatorio. Incluso suponiendo que supieras cuál juego buscabas, lo más probable es que no lo encontraras a la primera y en lugar compraras otro.
Y bueno… el arte del cartucho rara vez era útil para saber de qué se trataba…
* fotos *
Todo mundo tenía una librería de juegos bastante ecléctica, lo que nos llevaba a una comunidad de trueque.
Yo crecí en una unidad de 9 edificios, y muchos vecinos tenían Atari. Así que no era raro que llegara tu vecino (que era un adulto, no un niño) con su colección de juegos, a ver cuáles podían intercambiar.
Y así es que podías conseguir un juego bueno (Pitfall!, Kaboom, Defender, Enduro) y cambiarlo por juegos diferentes y no aburrirte.
Eso, sumado a la interfaz de palanca+1 botón, significaba diversión para toda la familia.
Incluso cuando yo tenía 7 años, en la presentación de mi hermana menor, alguien prendió el Atari. Fue una fiesta grande, y probablemente todos los invitados llegaron a probar suerte en algún juego de Tennis, de Pac-man, o qué sé yo. Y eso que ya estábamos en 1990 y también estaba ahí junto el NES.
Hoy en día nadie tiene una librería muy ecléctica de juegos, y es raro que puedas intercambiar. Todos tienen un Halo. Todos tienen un Call of Duty.
Y lo más grave es que todos los Call of Duty son prácticamente iguales…

miércoles, noviembre 18, 2009

On to uncharted territories

Vienen muchas cosas nuevas y vamos a andar por caminos desconocidos. ¿Qué pasará? No lo sé, pero no puede ser tan malo.

Actualmente las cosas van bien. Tengo un trabajo estable, que es lo que necesito en este momento. También tenemos resueltos algunos detalles, como la casa, que no progresa al ritmo que quisiéramos pero va quedando bien, sin duda.

Este año cerrará con gran tensión, y el próximo con muchos cambios y muchas emociones. Ni siquiera creo que salgamos de casa para cenar en navidad este año, jojo.

Muchas cosas van a suceder, y este espacio por ser público siempre ha tenido un porcentaje elevado de omisiones. Por ahora quizás está bien que permanezca de esa forma…

viernes, noviembre 13, 2009

ID this

No tengo ningún problema con la existencia de la autoridad—sólo con los argumentos ad verecundiam que de ella deriva la gente que no entiende el motivo por el cuál se le ha conferido dicha autoridad.

Llámenme infantil si gustan. Simplemente no lo tolero.

Por ejemplo, la semana pasada olvidé la credencial para entrar al trabajo. En la entrada hay dos vigilantes: uno buen pedo y otro mal pedo. El que es buen pedo nunca la hace de pedo (por eso es buen pedo). Pero el otro es ojete, y siempre pide ver la credencial.

Como sabía que no la traía, lo primero que hice fue checar el reloj. Ya habiendo checado queda grabada mi asistencia y (im)puntualidad.

Una vez ya me regresé al carro por la credencial después de haber checado, pero esta vez de plano sí la dejé en la casa. Me dijo que tenía que traer un papel firmado por el jefe de recursos humanos y la chingada, blah blah blah… desde luego que no.

Como no lo llevé, me dijo en ese tono 100% ipse dixit: mientras yo esté aquí no vuelves a entrar sin credencial.

Yo sé que no tienes la culpa de que tu puesto exija un comportamiento robótico, pero mientras yo trabaje aquí tú no vuelves a ver mi credencial.

Como hoy, que me he pasado de largo. Me llamó desde la caseta de vigilancia y me mostró su credencial, y probablemente dijo “¿tu credencial?”

Yo respondí con un pulgar arriba y seguí mi marcha.

No puedo evitarlo, contrariar a las autoridades pedorras.